GUERRA CONTRA LAS RATAS

NOVEDOSO MÉTODO PARA TERMINAR CON LAS RATAS

Boston, Nueva York y Chicago ya adoptaron el nuevo método.

En qué consiste y cómo aplicarlo.
Algunas de las ciudades más importantes y grandes de los Estados Unidos comenzaron a implementarlo. Creen que en la “guerra contra las ratas” todo vale. Incluso, un novedoso y efectivo sistema que, al parecer, funciona de maravillas: el hielo seco.

Boston fue la primera, Nueva York la segunda y ahora se unió Chicago en el afán por intentar terminar con una de las plagas más destructivas y peligrosas que tiene el país. El sistema consiste en colocar gran cantidad de dióxido de carbono congelado en las madrigueras de los animales para sofocarlos con el gas que emite.

Las autoridades de Boston comenzaron con el experimento en marzo pasado, mientras que sus pares de Nueva York lo hicieron en mayo. Chicago se sumó en agosto último. “Cuando traje la idea por primera vez, la gente de aquí pensó que estaba loco. Pero todos se volvieron creyentes, porque funciona”, dijo Leo Boucher, el asistente de comisionado de Servicios de Inspección de Boston. Luego de colocar el hielo seco en las madrigueras o cuevas de las ratas, los especialistas tapan las entradas para evitar que los roedores mueran y sufran su descomposición en público. El trabajo debe hacerse en horas de la mañana, cuando los animales permanecen más inactivos.

“Estamos viendo un 60 por ciento menos de madrigueras en las áreas donde estamos usando hielo seco. Es más amigable para el medio ambiente y más “humano para los roedores también”, dijo Charles Williams, el comisionado de Calles y Sandidad de Chicago en declaraciones a USA Today.

Las grandes ciudades estadounidenses han experimentado en los últimos meses una explosión en la cantidad de ratas. Las metrópolis más afectadas son Boston, Nueva York, Washington DC y Chicago.

Los motivos son dos: un invierno no tan duro en términos de temperatura y el crecimiento de edificaciones. Las quejas de los habitantes también crecieron y las autoridades debieron tomar medidas para evitar mayor malestar. Pero además de ser más eficiente y menos contaminante, los defensores del hielo seco esgriman otro argumento para continuar usándolo: es mucho más económico. Mientras que 1 kilogramo de dióxido de carbono congelado tiene un costo de 1 dólar aproximadamente, los tradicionales venenos para ratas ascienden a casi 6 dólares el kilogramo.